Esta sección reúne las calculadoras de negocio del sitio: ratios de liquidez, apalancamiento, eficiencia operativa, rentabilidad y métricas de crecimiento que se usan para leer las cuentas de una empresa. Cada una aplica la fórmula contable estándar — la misma que usaría un analista financiero — a los datos que introduces, sin necesitar una hoja de cálculo aparte.
Liquidez: ¿puede la empresa pagar sus deudas a corto plazo?
Ratios como el de liquidez corriente y la prueba ácida comparan los activos que se pueden convertir en efectivo pronto con las deudas que vencen pronto. Son la primera pregunta que se hace cualquier analista o prestamista: si todo lo que hay que pagar en los próximos doce meses viniera a vencer mañana, ¿alcanzaría lo que la empresa tiene a mano?
Apalancamiento y estructura de capital
Estos ratios miden cuánta de la financiación de una empresa viene de deuda frente a capital propio, y cuánto margen hay antes de que el servicio de esa deuda se vuelva un problema. Una empresa muy apalancada no es necesariamente una mala inversión, pero sí una con menos margen de error si el negocio se complica.
Eficiencia operativa: el ciclo de conversión de efectivo
El ciclo de conversión de efectivo mide cuánto tiempo pasa desde que una empresa paga por sus existencias hasta que cobra la venta correspondiente. Un ciclo más corto significa que el negocio necesita menos capital de trabajo para funcionar al mismo ritmo de ventas — una mejora aquí libera efectivo sin necesidad de vender más.
Rentabilidad y punto de equilibrio
Estas calculadoras responden a la pregunta de si un negocio gana dinero de verdad, y a partir de qué volumen de ventas: el punto de equilibrio, el margen de contribución, y ratios de rentabilidad que comparan el beneficio con los ingresos o con el capital empleado.
Métricas de crecimiento: adquisición y retención de clientes
El coste de adquisición de clientes y el valor de vida del cliente son las dos cifras que determinan si una estrategia de crecimiento tiene sentido económico: cuánto cuesta conseguir un cliente nuevo, y cuánto vale ese cliente a lo largo del tiempo que permanece con la empresa. Cuando la segunda cifra no supera claramente a la primera, crecer más rápido no mejora el negocio, solo acelera el problema.
Qué no sustituyen estos ratios
Cada calculadora de esta sección da una respuesta correcta a la pregunta concreta para la que se diseñó la fórmula. Lo que no puede hacer es juzgar si las cifras de partida son fiables, si los beneficios declarados reflejan el desempeño económico real, o si esos ratios son buenos o malos sin compararlos con el sector o con periodos anteriores de la misma empresa. Son un punto de partida para el análisis, no un sustituto de leer las cuentas completas.