SALUD CALCULADORA

Calculadoras de embarazo

Edad gestacional, trimestre, ovulación, implantación, fecha de parto tras FIV, aumento de peso y percentil fetal, con las convenciones de datación estándar.

Revisado por el equipo de matemáticas de Calculator.nu
Actualizado August 2026

Esta sección reúne nueve calculadoras que responden a las preguntas de fechas y seguimiento que más se buscan antes y durante el embarazo: en qué punto del ciclo estás, cuándo es probable que ovules, cuánto tiempo de gestación llevas, en qué trimestre te encuentras y si el peso o el crecimiento estimado del bebé van dentro de lo esperado. Todas aplican convenciones de datación estándar y curvas de referencia publicadas, exactamente como se definen en las guías que las establecen.

El ciclo: duración y día en el que estás

Dos calculadoras se ocupan del ciclo menstrual antes de que haya nada que fechar. La duración del ciclo se cuenta desde el primer día de una regla hasta el día anterior a que empiece la siguiente, y los conocidos veintiocho días son una media, no una norma: cualquier valor entre 21 y 35 días entra en el rango típico en adultos, y una variación de siete u ocho días entre ciclos sucesivos es habitual. El día del ciclo resuelve la otra mitad de la cuestión, la de situarte dentro del ciclo actual, que es lo que utilizan las clínicas de fertilidad, los análisis de sangre y muchas pautas de medicación. La convención importa: el primer día de sangrado abundante es el día 1, no el día 0.

Ovulación y ventana fértil

La fecha de ovulación se calcula restando la duración de la fase lútea a la duración del ciclo, y esa forma de plantearlo refleja algo que suele malinterpretarse: la ovulación ocurre un número bastante fijo de días antes de la siguiente regla, no un número fijo después de la anterior. Por eso, cuando la duración de un ciclo cambia, lo que se ha movido casi siempre es el momento de la ovulación y no la fase lútea. La ventana fértil abarca aproximadamente los cinco días previos a la ovulación más el propio día, y la conclusión práctica que se desprende de los datos de concepción es que las tasas más altas corresponden a los dos días anteriores a la ovulación, no al día mismo.

De la ovulación a la implantación

La fecha de implantación estima cuándo un óvulo fecundado se fija al endometrio, algo que ocurre entre seis y doce días después de la ovulación y con más frecuencia entre los días ocho y diez. Ese momento tiene una consecuencia muy concreta para cualquiera que esté esperando: la producción de hCG —la hormona que detectan las pruebas de embarazo— empieza en la implantación, así que una implantación tardía significa que una prueba realizada en la fecha esperada de la regla puede seguir dando negativo aun habiendo embarazo. La implantación más tardía también se asocia con una mayor probabilidad de pérdida temprana.

Fechar el embarazo: edad gestacional y trimestre

La edad gestacional se mide desde el primer día de la última regla, no desde la concepción. Es una convención que sorprende la primera vez que se explica, porque añade aproximadamente dos semanas a la edad real del embarazo: un embarazo de cuarenta semanas implica en realidad unas treinta y ocho semanas de desarrollo fetal. Se expresa en semanas completas más días, con la notación 22+0 que verás en cualquier informe. Merece la pena recordar que la fecha probable de parto es el centro de un rango amplio y no una cita: solo alrededor del 4 % de los bebés nacen justo ese día, y en torno al 80 % lo hace dentro de las dos semanas anteriores o posteriores.

La calculadora de trimestre sitúa esa edad gestacional en una de las tres divisiones convencionales: semanas 0 a 13, 14 a 27 y de la 28 en adelante. Los límites son acuerdos prácticos y no fronteras biológicas, y varían ligeramente según la fuente. Hay dos marcas de calendario con peso propio: la semana 24, a partir de la cual las unidades neonatales del Reino Unido generalmente ofrecen reanimación activa, y la semana 37, que marca el término completo y a partir de la cual un parto deja de considerarse prematuro.

Datación tras un tratamiento de FIV

La fecha de parto tras FIV merece una calculadora propia porque el punto de partida es distinto y bastante más preciso: se conoce la edad exacta del embrión y la fecha de la transferencia, de modo que la última regla puede no ser relevante en absoluto. El resultado suele sorprender a quien lo ve por primera vez, porque la transferencia de un blastocisto de día 5 sitúa el embarazo de inmediato en dos semanas y cinco días de edad gestacional. No es un error de la calculadora: el reloj gestacional empezó antes de la transferencia, no en ella.

Seguimiento: peso y percentil de crecimiento fetal

Las dos últimas calculadoras acompañan el embarazo una vez fechado. El aumento de peso parte de los rangos del Institute of Medicine, que se agrupan según el IMC previo al embarazo —menos aumento recomendado si se partía de más peso, más si se partía de menos— y reparten ese total a lo largo de las semanas. El percentil de crecimiento fetal sitúa un peso estimado por ecografía dentro de la distribución esperada para esa edad gestacional: por debajo del percentil 10 se describe como pequeño para la edad gestacional y por encima del 90 como grande para la edad gestacional.

Estimaciones, no diagnósticos

Esta es la parte que más importa de toda la sección. Ninguna de estas cifras es un diagnóstico ni sustituye el seguimiento de tu matrona o de tu equipo médico. Los percentiles y los rangos de peso proceden de curvas poblacionales, y estar por encima o por debajo de una línea no es por sí solo un hallazgo: la tendencia a lo largo de ecografías sucesivas dice mucho más que una lectura aislada, y un par de kilos por encima o por debajo de la curva de peso es normal. Hay señales que sí conviene comentar sin esperar a la siguiente cita —un aumento de peso brusco en el tercer trimestre, por ejemplo, o un cambio repentino en un patrón de ciclos antes regular— y la forma correcta de gestionarlas es hablar con un profesional, no interpretar un número por tu cuenta.

Cómo usar estas fechas

Trata cada resultado como el centro de un rango y no como un punto. Anota las fechas de tus reglas durante unos meses antes de fiarte de una duración media de ciclo, porque una única medición hereda toda la variación natural de ese ciclo concreto; y si una ecografía de datación te ha dado una edad gestacional distinta de la calculada a partir de la última regla, la ecografía es la referencia que usará tu equipo clínico. Estas páginas están para que llegues a la consulta con las preguntas ya formuladas y las fechas claras, que es exactamente el punto en el que una calculadora resulta útil.

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